sábado, 4 de abril de 2015

Entre la selección nacional y la Liga de Fútbol, COLUMNA FUTBOL DE RAFAEL VARGAS MOLINA

El partido celebrado el pasado miércoles 25 de Marzo dejó un sabor un tanto amargo por el desempeño de la selección nacional dominicana de futbol frente al combinado de Cuba. Los medios trataron el tema por encimita y restaron importancia a partido en sí. Falta muchísimo trabajo por hacer, ya que lo que vi en esa disputa fue grave y lamentable al mismo tiempo.
Comenzando por el capitán, Heinz Barmettler Veloz, sin corazón ni sangre, tarde en las marcaciones al contrario, desaparecido la mayor parte del partido y quizás dos pases completos en los minutos que le tocó jugar. ¿Creen que alguien con estas características deba prestarse a utilizar el listón de capitán para una selección nacional, donde se supone hay que poner garra y compromiso por lo que conlleva ponerse la camiseta de un país? En Cibao FC parece más acertado, pero demasiado grande le queda su rango. Lo dejo ahí.
El resto del equipo parecía una recua de “gallos locos” detrás del contrario, con la notable excepción de Geremy Lombardi, que si se veía con entrega y disposición en cada jugada. No es que los muchachos juegen mal, es que su entrenador les falta conocerlos. Cheché Hernández, te falta mucho todavía.

El lio entre Cibao FC y Moca FC

En este país muchas personas no comprenden que el fútbol genera este tipo de pasiones. Un grupo de fanáticos mocanos se tiraron al terreno de juego al golpear a los jugadores y al cuerpo arbitral ¿Por qué? Por molestar (para no decir otra cosa). Quiero aclarar que es muy común estas acciones fuera del país, lo que me sorprendió es que fuese en el primer partido de Moca FC – Cibao FC en Santiago. La acción no es justificable ni aquí ni en ningún sitio, y esto solo le hace mal al deporte y al fanático que no sale a ver un partido de futbol para “matarse con cualquiera”. Muy mal por ese grupito de desaprensivos de la fanaticada mocana, que quede claro, no fueron todos.
El partido se descontroló en el terreno de juego y esto aumentó la “calentura” en las gradas. Debo confesar que me sentí muy emocionado al ver que el ambiente en el estadio se tornó como un verdadero clásico, ambas fanaticadas lo entregaron todo y la atmósfera alrededor de los que asistieron al partido era bastante sana, hasta que el “grupito” ese que no son más que un grupo de parásitos, dejó un feo recuerdo de las emociones que allí se sintieron.
El partido fue bueno, los goles fueron memorables, los equipos parcialmente equilibrados y el espectáculo emuló lo mejor del teatro griego.  El domingo quedó inaugurado el inicio de una nueva rivalidad.
Rápido: Atlético Barcelona sigue haciendo las cosas muy bien; la baja de Edward Acevedo es lamentable tanto para la selección como para el Cibao FC aunque el desempeño de Diego Ceara fue magistral.
Por: Rafael Vargas Molina
rjvargasm@gmail.com